jueves, 16 de mayo de 2013

Primera Entrada: In illo tempore

En aquellos días....
 
 Yo aún recuerdo la maravilla que son los cassettes; cuando yo era niño, me encantaba la idea de que podía grabar lo que escuchaba en la radio, era como poder detener el tiempo, podía grabar un momento de mi vida y luego revivirlo cuando quisiera. Pues a fuerza de jugar con esta posibilidad, me tuve que enfrentar a la pesadilla de cualquier usuario de cassettes.... ¡La cinta se atoró!

Cabe resaltar que ocupa el Walkman (R) de mi papa, si mi memoria no me falla era AIWA, bueno, continuando con el recuerdo se atora la cinta , de una manera no tan difícil logro liberar la cinta de la maquinaria y me encuentro con una cinta kilométrica, desde luego aún cuando era pequeño (5 quizá 6 años) no cabían mis deditos gordos en los orificios para recorrer la cinta, y cual Homo habilis, recurro a los fabulosos lápices Berol (R) #2, y bueno eran demasiado delgados para cumplir la función, finalmente recurro a la pluma Bic, y no mienten, en verdad no saben fallar, a menos claro que sea el examen final y la pluma la llevaras en el pantalón, vinieras corriendo del metro para llegar a tu clase y la porquería de pluma esa se chorreó en tu pantalón dejándote una mancha de Oporto color nego-morado que en 3 días de baño arduo sigue apareciendo como un mancha de oso panda.

Bueno.. se que como primer post, ésto no es muy bueno, sin embargo es el primero que hago, soy nuevo en ésto y espero mejorar.

sábado, 23 de marzo de 2013

Revista Potsemu 1a edición.

Comparto la revista Potsemu de la cual en algún momento fuí participe

Primer post.

Bueno es mi primer post, no se bien como funciona ésto, sin embargo espero que sea un buen inicio. Empezaré con un poema de Konstantinos Kavafis, Ítaca

ÍTACA.

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Posidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Posidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.
Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.

Tomado de: http://huespedes.cica.es/aliens/gittcus/kavafis