No deseo arruinar este texto, explicando la inspiración del mismo. Me gustaría, estimado lector que desees y veas reflejado en este texto dicho deseo. Los que saben afirman que uno no puede escribir, no puede enseñar si, no tiene riqueza interior que compartir; quizá sea cierto, debe serlo, ellos saben; Eppure yo creo que no tengo realmente gran riqueza interior que compartir, sólo una necesidad nueva de retomarlo. Algo se esconde en la profundad de mis emociones que desea aflorar, aún no sé qué es, cuando aflore, espero saberlo.
Carta 1:
Baila y baila bailarina,
toda la noche y la mañana.
Te prometo que si bailas,
sobre las olas del mar
vendré a buscarte.
No temas, bailarina mía,
toma mi cielo entre tus manos,
vuela sobre los aviones
que lo pueblan.
No temas, son sólo unos años
tal vez, sólo unos días,
que así en fila
se irán y no regresarán.
Baila, no temas
que si la noche es fría,
o si es que acaso es oscura
Baila, a la luz de las velas
Baila, junto a una estrella
Ilumina mi noche,
Baila el misterio.
Escúchame ahora,
nada de esto
será verdad mañana
Detén un tren con tus manos
Ve en mis ojos.
Tus ojos, verdes
Un cristal a tu alma
del corazón la ventana.
Pero...
Tienes ojos almendrados
y una pequeña cara
Baila, aunque un baile violento.
¡Maldición!
si me entendieran,
si te vieran, bailarina.
Los muertos resuellan
ven, vuela, baila
sobre un corazón iluso
enfermo, derrotado y abandonado
Sin amor
un hombre confunde la luna con el sol
Sin flores en la mano,
con un pobre corazón
Entonces ven, bendito ángel,
intenta poner tus pies en mi pecho.
Perdon si te cansas de bailar
al ritmo de un motor
y de grandes palabras
de una canción de amor,
He aquí el misterio...
Bailas desde un cielo de yeso
Tocas este corazón de hierro
que ama realmente sin certeza
sin emoción ni ternura
¿Que me llevo a escribir esto? No lo sé, tal vez (muy probablemente) hay un eufemismo en bailar. Si ese es el caso, en realidad la búsqueda se reduciría. Sin embargo, en el fondo, lejos de quién lo inspiro o pensando en quién se escribió, surge una necesidad personal de encontrar a ese alguien que trastoque la vida. Que dé impulso a la emoción, a mi parecer el momento más fuerte es cuando dice: "Ilumina mi noche, Baila el misterio. Escúchame ahora, nada de esto será verdad mañana-" Para mí denota lo efímero que es el momento que se está viviendo y que la realidad se asomará al despertar, para descubrir que en el fondo, al final del camino, después del último punto, no habrá continuación.