martes, 31 de julio de 2018

Anticrista por Amélie Nothomb

AntichristaAntichrista by Amélie Nothomb
My rating: 5 of 5 stars

De las cientos de miles de enfermedades que podría contraer, es sin duda el bovarismo la que más me afecta, no por eso me quejo, pues me permite disfrutar en mayor medida la maravilla de la lectura. El libro me gustó más que "Ni de Eva ni de Adán" y "Cosmética del enemigo", sin duda porque me vi reflejado en Blanche, en su incapacidad para interactuar con la gente, en la innecesaria racionalización de las cosas, en la intención de empatía que lleva a una crisis de decisión.

El desarrollo del libro fue natural y agradable, el final no fue de mi agrado, aunque sinceramente yo no podría darle uno mejor. Si bien la situación planteada por Amélie nunca me ha pasado, lo cierto es, que muchas de las frases que pone en cabeza de Blanche son frases que yo mismo he pensado. Lo más maravilloso que encontrado en las lecturas es justamente ver tu reflejo, verte reflejado en un personaje pero con la distancia propia de ser un simple espectador, te da la posibilidad de analizar las actitudes propias. Escribe Amélie Nothomb "Aquellos que creen que leer es una evasión están en los antípodas de la verdad: leer es verse confrontado a lo real en su estado de mayor concentración; lo cual, extrañamente resulta menos espantoso que tener que vérselas con perpetuas diluciones" .

Altamente recomendable, a título personal una lectura introspectiva y familiar que había encontrado sólo en Sándor Marai.

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lunes, 23 de julio de 2018

Safismo en tu mirada

Ahora bien, este poema nació en un vagón del metro, tras el recuerdo de un sueño muy in-teresante y la lectura del boom de les romans del siglo antepasado.

Safismo en tu mirada
Despiertas Safo, hoy, con tu mirada
Emociones, por mi, algo olvidadas.
Despierta, hoy por fin de su amargura,
mi corazón que en estulticia ahora retumba

Aclaras con tus ojos mi mirada
cegados por la bruma del rencor.
¡Qué si antes fuí, ya no lo sea!
Si es que al fin lloro mis penas,
es por ti, tu oído quien las merma.

Si es amor o cariño, tal vez fingido
Finge amor yo te lo pido
Sana mi alma, amor fingido
¡Mal amor, vete al olvido!

Con un beso, tal vez he pretendido
cerrar el recuerdo de un amor,
hoy ya perdido.
Ciego estoy, lo he comprendido
pues en tus ojos no ha existido
un buen amor para mi correspondido.

Despiertas Safo, hoy mi alegría
Despiertas Safo, hoy mi sinrazón
Despiertas Safo, hoy tu compañia
Despiertas Safo, hoy mi corazón.

martes, 10 de julio de 2018

Casa de muñecas/Hedda Gabler

Casa de muñecas / Hedda GablerCasa de muñecas / Hedda Gabler by Henrik Ibsen
My rating: 5 of 5 stars

De Henrik Ibsen me enteré por el Pequeño Larousse Ilustrado de 1997, el libro que ha cambiado mi vida. Casa de Muñecas es una obra muy interesante, extrayendola de su contexto original, la época victoriana, Casa de Muñecas, a mi parecer, trata sobre la revalorización de uno mismo, en particular la revalorización del papel de la mujer. Inmersas, muchas veces en una sociedad paternalista y sobreprotectora, muchas veces las mujeres ven desplazadas sus inquietudes propias por los intereses de su medio, llevandolas a sacrificar su valor y autoconcepto en aras de responder a las expectativas de su medio (Señora Linde). Sin duda una obra que no ha perdido validez y novedad.
En Hedda Gabler, se presenta una mujer que también subfre los efectos de vivir en una sociedad paternalista y sobreprotectora, vemos un personaje similar a Nora (Casa de Muñecas) quien la logrado romper con ese "Inverso de Pygmalion" y se ha vuelto a reconocer sus intereses personales, para seguirlos. El personaje de Hedda a diferencia de Nora, parece ser una mujer indolente, a ratos malvada y por momentos muy perversa (destrucción del manuscrito). Hedda es una mujer insatisfecha y aburrida, busca con vehemencia emociones, ya sea a partir de complicar la vida de la gente cercana o a través de las experiencias libertinas de Lovborg. Sin embargo, Hedda es una mujer de su época, el "que dirán" es una constante en su vida, sufre porque vive una incongruencia entre lo socialmente aceptable y lo que realmente desea en su interior.
Si se me permite la apología Nora redescubre y abraza su identidad, Hedda siente culpa por las consecuencias de sus actos algo egoístas. Nora parece tener un futuro más esperanzador, el final de Hedda es por demás dramático; parece ser que Henrik Ibsen gustaba de la personalidad "noresca" más que de la personalidad "heddaesca", pues Thea -muy parecida a Nora- tiene al final de la obra una razón porque vivir.

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